Artículo del Meilener Anzeiger: Controles durante el embarazo

El embarazo es un momento especial, lleno de ilusión, pero también de retos médicos. Es importante realizar controles periódicos para supervisar la salud de la madre y del bebé y detectar posibles riesgos a tiempo.
A menudo, los miomas pasan desapercibidos y no causan molestias. Sin embargo, en algunos casos provocan menstruaciones abundantes y prolongadas, sensación de presión en la parte inferior del abdomen o dolor. También es posible que se produzca un aumento de la necesidad de orinar y problemas digestivos si los miomas más grandes afectan a los órganos vecinos. Aunque los miomas no son malignos, pueden limitar considerablemente la calidad de vida y, en algunos casos, afectar a la fertilidad. Existen diferentes enfoques terapéuticos conservadores para su tratamiento. La terapia hormonal con gestágenos o espirales hormonales puede ser un buen tratamiento sintomático en caso de sangrado intenso. También se pueden considerar opciones farmacológicas como los moduladores selectivos de los receptores de progesterona o los antagonistas de la GnRH. Otro método poco invasivo es la embolización de miomas, en la que se interrumpe de forma selectiva el suministro de sangre a los miomas para que se reduzcan. Dependiendo de la ubicación y la situación vital de las pacientes afectadas, se pueden considerar diferentes opciones terapéuticas quirúrgicas. Los miomas más pequeños que crecen en la cavidad uterina pueden reducirse y aspirarse al mismo tiempo mediante una histeroscopia con un shaver. Alternativamente, se pueden resecar con una pequeña electroaspiradora. En el caso de miomas más grandes o que crecen en la cavidad abdominal, el mioma —o, si es necesario, todo el útero— puede extirparse mediante una laparoscopia con ayuda de tecnología robótica o mediante una incisión abdominal. Además, existe la posibilidad de calentar los miomas de forma selectiva con energía de radiofrecuencia para reducirlos y aliviar los síntomas. Las mujeres afectadas deben consultar a su ginecólogo para encontrar la opción terapéutica más adecuada. No todos los miomas deben tratarse, pero si aparecen molestias, existen numerosas posibilidades para mejorar la calidad de vida. Un diagnóstico precoz puede ayudar a combatir los síntomas de forma específica y eficaz.
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